Evadne
Abro los ojos con lentitud sintiéndome todavía dentro de un sueño. Lo que ocurrió ayer no abandona mi mente, pero ahora me siento mucho mejor. Me levanto de la cama, evaluando cada paso que hago de forma metódica.
Théo no se encuentra en la habitación como es habitual, pero eso no importa ahora, porque es imperativo que no me vea partir.
Me apresuro a alistarme, el tiempo se me pasa volando y poco antes de terminar, escucho dos toques en mi puerta.
—¡Ah! ¡Al fin la encuentro Luna Evadne!