Mundo ficciónIniciar sesión—Pero entonces… ¿cómo se mantienen sus propias tropas? —preguntó Nefertari. Si ellos cortaban las rutas, ¿cómo alimentaban a su propio ejército? No era lógico.
—Tienen un proveedor, Princesa. Un fantasma del norte. Usa rutas antiguas, olvidadas. Otro de mis informantes, que ha visto más desiertos que camellos, me confirmó que solo los contrabandistas más viejos las recuerdan. No pagan con oro, sino con favores. Y silencio. ¿Un proveedor del norte?






