Mundo ficciónIniciar sesiónYa llevaban dos semanas de guerra de desgaste, de golpes rápidos y retiradas estratégicas. Los hombres de Imhotep, bajo el mando del General Nakht, eran feroces, sí, pero también predecibles en su brutalidad. El campamento rebelde en la meseta de Geb se mantenía firme, pero la tensión y la impaciencia comenzaban a corroer las filas de los fanáticos. El Visir Paser y Ahmose lo sabían, lo sentían en el aire.
Se encontraban en una pequeña elevación, oculta por un afloramiento ro






