Era el año de 1912, la piratería ya llevaba mucho tiempo que había acabado, siglos donde los navíos evolucionaron, la tecnología llegó, los humanos desarrollaron otra forma de vivir. Ahora los barcos no solo eran un transporte sino un lujo y justamente el 10 de abril zarparía uno que cambiaría la historia por siempre del puerto de Southampton en Inglaterra. Mientras unas viejas amigas se veían en una de las cafeterías más cercanas al evento, ataviadas con trajes exquisitos que solo las mujeres