20.
Se despoja de sus ropas mientras su cuerpo hace lo de siempre, cambia su anatomía de forma mágica y fluida, ya tiene práctica haciéndolo. Deja su ropa guardada en el cofre que después cubre meticulosamente para que no sea encontrado y sale con cuidado, sabe que a plena luz del día puede tener algún observador y debe ser más precavida.
Sale a hurtadillas de la cueva y ve hacia ambos lados tratando de distinguir alguna clase de peligro, pero está totalmente sola y los barcos están muy lejos como