19.
—Uno… o tal vez dos años. —Cuando responde Morgan ella no evita voltear hacia él con miedo, con temor en el pecho. Parece mucho tiempo el que tendría que estar sola.
—Bien… pero solo eso, no más. —Toma del rostro a Morgan intentando que este la mire directamente a los ojos, buscando encontrar una pizca de compromiso.
—Así será… Ya verás Caroline, traeré suficiente dinero para que tengamos la casa que te mereces, traeré finas telas y joyas, serás la envidia.
Mientras Morgan puede imaginarse to