Capítulo 138

Abbey soltó un grito y se puso roja como un tomate.

—¡Tú! ¡Tonto!

Evan se echó a reír. Le encantaba provocar a su prometida.

—Por cierto, me da igual si es niña o niño. Con tal de que se parezca a ti, mi pequeño ángel.

Eso la avergonzó aún más.

—¡Un momento! ¡Eso no es lo que yo pensaba! ¡Tú no sabes…!

El joven CEO le cogió la mano y le besó los nudillos, con una sonrisa traviesa.

—Pero, falta mucho para eso, así que hasta entonces, voy a acapararte solo para mí.

Abbey se sintió como una gelati
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP