Abbey dio un salto de alegría al ver un cartel junto al estante de verduras.
—¡Evan! ¡Fíjate, las zanahorias están rebajadas!—se giró para buscarlo mientras sujetaba el carro con una mano—. ¿Y sabes qué? ¡Esta noche prepararé una rica ensalada y…! ¿Evan?
Miró a su alrededor. ¿Se habría perdido?
Mientras tanto Evan examinaba el amplio pasillo lleno de productos, con curiosidad.
—¡Vaya, así que este es el famoso mercado!
Al fin Abbey lo encontró y lo oyó decir:
—Oh, ¿Así que esto es lo que valen