Abbey
Evan caminó con total seguridad que me asombró. Bueno, él siempre me asombra (no me molesten por admitirlo, ¿vale?)
El chico abajo mío, soltó un jadeo brusco en cuanto Evan y su porte intimidante llegaron hasta nosotros.
-¿No me oiste?.- El Salvador mejor conocido como Evan sujetó el brazo que todavía estaba levantado del chico y lo lanzó con fuerza hacia atrás. Ése movimiento hizo que mágicamente nuestras ropas dejaran de estar unidas. -No la toques.
Me asió con firmeza la muñeca, pero n