Mundo ficciónIniciar sesiónFaltaban menos de veinticuatro horas para que el vuelo hacia Florencia despegara, y Caleb Miller, el hombre que consideraba que un error de un solo píxel en una interfaz era una tragedia nacional, se encontraba ante el desafío más grande de su carrera profesional: el umbral del apartamento 4C.
Iris le había entregado la llave con una advertencia que debería haber hecho sonar todas sus alarmas internas: «No juzgues mi ecosistema,







