Mundo ficciónIniciar sesiónEl paisaje urbano se transformó de los bosques frondosos a una distopía de metal y asfalto. La zona industrial de la ciudad, un cementerio de fábricas que alguna vez fueron el motor del país, se alzaba bajo la luna como un monumento al abandono. Conduje el coche secundario, un sedán gris que pasaba desapercibido entre las sombras, sintiendo cómo el volante vibraba bajo mis manos. El silencio en la cabina era opresivo, solo interrumpido por el zumbido







