Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl estruendo de los flashes y los gritos de los reporteros se filtraba a través de las pesadas puertas de roble del auditorio como el eco de una batalla lejana. Dentro del sanctasanctórum de la Corporación Phoenix, el aire era denso, cargado con el olor a ozono de los equipos electrónicos y el perfume rancio del poder que se descompone. Julián Sokolov, el hombre que hace apenas diez minutos se erguía como el salvador de un lin







