Capítulo 18: La sonrisa de la víbora
(POV Olivia Walton)
No hay peor veneno que el que se sirve con una sonrisa.
La cena en la casa Macmillan parecía sacada de un catálogo de familias perfectas: luces cálidas, vajilla de porcelana, el aroma delicado del vino tinto respirando en copas de cristal. Amelia, la matriarca, se paseaba por la sala como una reina sin corona, saludando con gracia a cada invitado.
Yo mantenía mi rostro sereno, con una copa en la mano y una sonrisa aprendida, mientras cada