NARRADO POR: EZRA VARDAN
El zumbido sordo del ascensor privado de mi torre se detuvo con una suavidad absoluta en el piso catorce.
No le había dicho una sola palabra a Bianca después de apartarme de la barra de la cocina en el penthouse. Salí del departamento vistiendo mi armadura habitual de tres piezas azul marino, con mi maletín de cuero fino en la mano y la mandíbula tan tensa que me dolía. La había dejado en la barra, intentando calmar el temblor de sus manos con el café, creyendo que yo s