Luego de un rato ya estaban tumbados uno al lado del otro en la cama totalmente exhaustos. Jordan se pone de costado y acaricia el rostro de Mariana.
- Estás empapada…- sonríe maliciosamente
- ¿Cómo no voy a estarlo?, esto fue realmente intenso.- suspiró largamente
- Tu insististe que me dejara llevar, que te mostrara quien era en verdad.-
- Sí, y estuvo súper rico.- ella también se puso de costado