Alicia no se sorprendió cuando la pregunta de una de las chicas delante de ella fue.
-¿Puedes darme el número de teléfono del hombre que fue a buscarte ayer?
No fue solo la prepotencia con la que habló sino con la autoridad con que lo hizo. Y Alicia sabía que decirle No, en primera no lo aceptarían y en segunda seguro que seguirían insistiéndolo y además, lo más probable era que le hicieran el poco tiempo que llevaba un infierno. Y ella lo menos que quería era buscar problemas. Deseaba graduars