Vincet estaba dudoso de si llamar a Alicia. Ni siquiera había podido comer nada y estaba en la terraza de la casa sobre una tumbona intentando calmarse.
¿Y si ella estaba molesta con él por el resultado del juicio?
Entendía que Alicia y su madre no se llevaban nada bien, y que la había usado y manipulado, pero después de todo, la sangre era la sangre, él mismo era el vivo ejemplo con su abuelo.
Soltó un largo suspiro. Por la hora sabía que Alicia estaba despierta, ella tampoco lo había llamado.