Kate se levantó, aunque se tambaleó un poco, eso no le impidió caminar hasta la puerta y abrirla. La inmensa sala estaba ligeramente en penumbras. Junto a la ventana estaba Nicolae. Sentado sobre un butacón, tenía su laptop sobre sus piernas dobladas y una copa de vino en la mano. Su cabello todo desordenado y cayendo sobre el costado de su frente y el piyama de seda negra cubría su cuerpo.
Kate apretó sus dientes que de paso le dolían un poco y caminó hacia él. Tenía que decirle unas buenas ve