Vaya información la que le habían dado. No solo una vez, sino dos veces, tenía que darle sangre a su supuesto ama. Bueno, no era tan malo después de todo. Los colmillos sobre su piel y dentro de ella como que se sentían bastante ricos así que… Bueno olvidando el suceso ocurrido ese día.
Escuchó a Hellene suspirar y la miró.
-¿Qué más tienes que decirme?- su voz era grave pues sabía que eso no podía ser todo.
-Nicolae, sé bien que odias a los vampiros por lo que ocurrió con tu familia, como mism