Kate perdió toda percepción del tiempo estando junto a Nicolae. La verdad el trabajo era el menor de sus preocupaciones en ese momento. No quería salir de donde estaba. Un espacio pequeño, con el olor de su esclavo cerca. Se sentía protegida.
Pero la felicidad no era por siempre.
-Kate- la voz de Nicolae llegó a ella, que había cerrado sus ojos con su cabeza recostada contra su muslo. Los dedos de su esclavo hurgaron en su cabello. - Tengo que salir a una reunión en otra empresa. Te dejaremos e