La boca de la vampira lo recorrió completo, no lo mordió, pero lamió su cuello, su pecho, chupó sus tetillas hasta dejarlas rojas... como otras veces le había hecho él. Acaso se estaba vengando. Limpió todo el desastre de su vientre, mordió ligeramente sus muslos, apretó su trasero tan duro que seguramente le dejaría los dedos marcados, pero no tocó su miembro.
No lo dejaba correrse, ni siquiera cuando su pene palpitaba de un peligroso rojo.
-Esto al parecer necesita atención- fueron las palabr