Lo que resta de la semana se me vuelve un torbellino. En mi cabeza, las emociones, las sensaciones, los recuerdos… todo se revuelve. A mí me gusta cada cosa en su lugar, con sus etiquetas y categorías, y ahora no sé cómo organizar todo lo que ha pasado. ¿Estoy triste o feliz por Christian y Asbjørn? ¿Lo que nos pasó fue algo bueno o algo malo? ¿Debo fingir que nada pasó o buscar aclararlo todo?
Afuera de mi cabeza, todo avanza también a un ritmo vertiginoso. Debemos prepararnos rápidamente para