El tiempo marcha sin importarle los problemas de los mortales y el día del viaje finalmente llegó. Son las 5:00 am y la cafetería de Summit es un hervidero de actividad: padres nerviosos dando recomendaciones a sus hijos, maestros atareados verificando que todo esté a punto y niños emocionados jugando y corriendo como si no les hubiera tocado madrugar.
Es admirable la precisión con la que ha organizado todo Rosaura: horarios, paradas, actividades, equipos, cabañas. Mis veinte jovencitos han sid