Ser maestra me ha enseñado que lo que un día puede ser una sorpresa, al poco tiempo se convierte en rutina. Hace apenas un par de semanas que Asbjørn llegó a Summit, pero ya me he acostumbrado completamente a su presencia. La luz encendida en mi salón demasiado temprano, nuestros paseos por el campus y sus ojos azules siguiéndome en silencio por todo el salón.
Poco a poco, él también se ha acostumbrado a nosotros. Tiene saludos especiales con algunos maestros, es el arquero estrella cuando jueg