8| Terror.
Esther sintió miedo, no: Terror, un terror profundo que impidió que dejara de gritar.
Se removió y trató de golpear a los hombres, pero eran mucho más fuertes que ella y no pudo librarse.
— ¡León! — gritó de nuevo, sabía que el hombre estaba muy lejos para ayudarla, pero tenía que pedir ayuda — ¡Auxilio!
— ¡Cállate! — le gritó uno de los hombres dándole un puño en el estómago que le arrancó el aliento.
Comenzaron a quitarle la blusa y en el proceso la rasgaron bastante. Esther sintió como el fr