47| La jugada final.
Portia sintió que el ardor en la garganta la mataría, así que bebió de un trago el resto de agua que quedaba en la botella.
— No entiendo por qué esto es tan largo — le dijo Emily, la vagabunda estaba verde y mareada.
Llevaban media hora corriendo por el túnel y parecía que jamás se acabaría. Estaban sudadas, agotadas y con miedo.
Portia le señaló el suelo, donde se veían claramente las marcas de las llantas de un aparato.
— Dorian viaja en moto, de seguro así recorre el túnel — Emily se re