7| La forma de la calle.
Esther llegó al menos una hora más tarde al puente, tenía los dedos rasguñados de la ardilla, pero había logrado atraparla cuando se metió a un bote de la basura huyendo de ella y Esther la agarró con las manos desnudas y la apretó del cuello hasta que el pobre animalito se quedó quieto.
Cuando entró al túnel León ya estaba ahí, tenía un libro sucio en las manos que estaba leyendo y Esther le lanzó la ardilla muerta que cayó en el libro abierto y él la miró raro.
— ¿Ves? Conseguí la cena — se m