El vehículo avanzaba a toda velocidad por el estrecho camino de tierra, sus neumáticos levantando polvo mientras las sombras de los árboles se deslizaban sobre ellos. El rugido del motor y el sonido del viento eran lo único que rompía el silencio, pero en el interior, la tensión era palpable. Nicolás mantenía la vista fija en el horizonte, mientras sus pensamientos iban a mil por hora. Helena estaba sentada a su lado, observando cómo la expresión de su marido cambiaba de preocupación a determin