El horizonte se había transformado en una línea de fuego naranja. El helicóptero, bendecido o maldito por la tecnología orgánica de la isla, volaba con una suavidad antinatural, pero los instrumentos de navegación analógicos empezaron a girar locamente en cuanto cruzamos la línea de la costa.
—¡Perdemos la referencia magnética! —gritó Marcus desde el puesto de pilotaje—. ¡Hay una anomalía electromagnética masiva justo delante!
Me asomé por la ventanilla y lo vi. No era una tormenta de arena com