Olivia creyó que no podría dormir esa noche, se sentía en una nebulosa, quizás en un universo paralelo, no sabría qué nombre ponerle, sin embargo, solo fue necesario que Amir la abrazara, que las llevará al refugio de su pecho y sus brazos, y así en vuelta en ese aroma tan varonil que poseía Amir, sus ojos poco a poco se cerraron y Olivia finalmente se durmió.
—No puedo creer, que no te hayas percatado, de que algo estaba mal. —el rostro de Louis estaba desfigurado por las lágrimas y el reproch