Olivia conducía por las calles de París, con un leve nerviosismo recorriéndola bajo la piel, y el sutil sabor de la adrenalina, como si en verdad estuviese haciendo algo prohibido, y es que quizás en su mente así era, Olivia en verdad se había esforzado durante todos esos años por demostrarse a ella misma cuánto valía, su trabajo había servido de escudo, y luego cuando el amor de Amir la atrapó, se abocó a tener lo que para ella era un matrimonio perfecto, mejor aún, en cuidar a sus hijos sin d