Capítulo 236
Harika se miró un instante más al espejo, asegurándose que su chaqueta estuviese libre de cualquier pelo que su gata Anastasia pudiese desprender, y es que en verdad amaba a su mascota, pero no podía correr el riesgo de que su amor por su gata arruinar a su presencia, más aquel día, que era el primero en el que se presentaría en Stella Producciones.
Sin demora se subió a su automóvil y condujo con calma, como quien se cree dueña del mundo, sus dedos juguetearon en el volante del ve