Fue un sábado de madrugada, cuando el cielo aún guardaba el último aliento de la noche, y la bruma fría quería escabullirse por debajo de la ventana, fue un sábado a la noche donde el calor de dos cuerpos, hacían palidecer al calor del propio verano, era tanta la pasión de Amir y Olivia, que generaban casi un infierno propio, repleto de risas ahogadas, manos que acariciaban, gemidos que hacían temblar el alma, y en ese mismo instante donde la pasión desbordaba, las contracciones irrumpieron com