Mientras tanto en la habitación de Amir y Olivia, las cosas habían cambiado drásticamente, lamentablemente no había lugar para sumirse en la tristeza de la pérdida de una vida tan joven como la de Julieta, al menos no en ese momento en el que Olivia amamantaba a una de sus hijas, a la vez que acariciaba la espalda de otra que dormía a su lado, mientras que Amir se daba la ardua tarea de cambiar el pañal de Kaan.
—Olivia, no comprendo mucho de niños, pero recuerdo una vez que Saimon estaba cambi