Blas se dirige a la oficina de Marta. Toca la puerta un par de veces hasta que oye desde dentro la voz de ella, aprobando su entrada.
Una vez dentro de la oficina, observa que no está. Entonces, nota la puerta semi abierta del baño.
—¿Está usted bien? —pregunta con preocupación.
—Sí, —asoma la cabeza— Espere un momento, ya salgo. —responde y termina de cerrar la puerta.
—Sólo vine a dejarle algunos documentos que el Sr Miller necesita que firme. Puedo regresar luego —dice en voz alta.