Antonella es atendida por el médico, quien se encarga de los detalles finales, cortar el cordón umbilical y cerciorarse de extraer la placenta. Además de verificar que el bebé esté completamente bien.
La ternura y el deseo de proteger a su pequeña Isabella es inminente en la pelirrubia, mas al mirar su delicado rostro y su cabello oscuro, no puede dejar de pensar en Albert.
En tanto, de regreso en su casa, Albert se siente angustiado, una rara sensación lo invade: miedo, ansiedad, impotenci