Cambia tu forma de ver el mundo y el mundo cambiará...
Esa mañana, al despertar, Angelo se entera del nacimiento de la niña, a través del guardaespaldas, quien lo ayuda a asearse y vestirse para llevarlo hasta la habitación donde está Antonella y que pueda ver a la bebé.
—Felicidades, mi amor. Ya nuestra hija está con nosotros. —Se acerca a ella.
Aunque Antonella sonríe, siente incomodidad cada vez que Angelo enfatiza la palabra “nuestra”. ¿Realmente la sentía como suya o sólo lo decía para hacerla sentir bien?
En realidad, Angelo siempre des