Albert recibe la noticia de la detención de Robert por la muerte de su propio hijo. A pesar de sus diferencias no puede evitar sentirse consternado. No le deseaba mal a su hermano, siempre cuidó de él y quiso ayudarlo como podía. Mas, debía pagar por todo el daño que había hecho.
—Raquel perdió a su hijo y Robert está detenido.
—¿Qué dices? —pregunta con asombro, Marta.
—El abogado de la empresa acaba de informarme sobre los cargos que se le imputan, agresión física a Raquel y provocar la