Jacob García
Miami
Ella estaba concentrada en desvestirse también. Cuando se dio cuenta yo ya estaba completamente desnudo. Abrió los ojos como plato.
– ¡Ay no, Jacob, eso no va a entrar! – Gritó asustada.
Me acosté a su lado y empecé a acariciarla, sentía como se relajaba poco a poco.
–Tranquila Jen, solo relájate, no pienses en eso. Yo me encargaré en que te olvides hasta de tu nombre.
–Jacob, me va a doler.
–Solo al principio.
–Uy sí que alivio.
Me coloqué entre sus piernas y ella empezó a m