Jacob Smirnoff
Miami
La mujer perfecta era ella, había encontrado en sus brazos, todo lo que había pedido del amor, no le cambiaría nada, cada una de sus imperfecciones, eran perfectas para mí, porque se acoplaban a mis imperfecciones, haciéndonos uno solo, por eso la amaba, porque era mi otra mitad, la parte que siempre le iba a ser falta a mi vida, para que estuviera completa, éramos las dos mitades de un todo.
–Tú eres lo más increíble que me pudo haber pasado, Jennifer Saldaña, eres perfect