Jacob García
Miami
–Jacob, tenemos que hablar muy seriamente, hijo.
Me encontraba arreglando mi maleta, me iría al departamento de Christoph por unos días ya que él estaría en un torneo en Australia y me quedaría a cuidárselo. Mi padre estaba muy molesto por eso, pero para mí era importante ya que estaría cerca de Jen y hoy necesitaba el espacio para la cena que tendríamos.
–Dime, papá. –
–Veo que ya no tienes mucho interés en la franquicia que abriremos en el sur del país, te he notado bastant