Muero por hacerte mía.
Marco Cienfuegos, estaba lejos de imaginarse que su querida Andreina, se acababa de casar esa mañana, más vacío en su pecho le estaba avisando que algo no andaba bien, pero no sabía que era.
En realidad el empresario no se sentía preocupado por las declaraciones que Carolina, tenía que dar en la comandancia, lo resolvería de la manera que fuera, había algo más que no le daba paz, ni tregua. pero no lograba entenderlo, solo sabía que ansiaba ver a Andreína, lo necesitaba tanto como respirar.