Lauren, entra en trabajo de parto.
La tarde estaba tranquila en la ciudad italiana cuando la enorme caravana de vehículos negros abandonó la Villa Ferreira, con rumbo a la Villa Cienfuegos, ubicada a varios kilómetros entre colinas privadas y caminos rodeados de cipreses.
Aquello parecía más un traslado diplomático que una reunión familiar.
Y técnicamente lo era por la importancia de las personas que iban a bordo de esos coches de lujo.
Porque cuando se juntaban los Rodríguez, los Ferreira y los Cienfuegos, media Italia