Bienvenido al mundo, bebé Cienfuegos.
Todos abordaron los coches a toda prisa. Lauren pariría ahí mismo si no se daban prisa.
Las camionetas avanzaban a toda velocidad por las carreteras privadas mientras la lluvia comenzaba a caer con fuerza sobre los ventanales oscuros.
Dentro del vehículo principal, el ambiente era sofocante.
Lauren respiraba agitadamente en el asiento trasero mientras el médico intentaba mantener la calma revisándola constantemente.
Marco estaba sentado a su lado sosteniendo su mano con tanta fuerza