Esposos y enemigos.
Era verdad que la directora de proyectos era capaz de las peores cosas, pero la voz gélida del CEO la dejó a la mujer sin palabras.
La frialdad con la que le hablaba le hermana los huesos y le estremecía la piel, sus intenciones de destruirla eran evidentementes, su odio casi se podía tocar.
— ¿Me estás amenazando Marco? Tú y yo sabemos que somos capaces de lo que sea para conseguir nuestros propósitos, no me provoques si no quieres tenerme de enemiga.
— Puedes ser mi enemiga si así lo