El pequeño demonio roba a la niña.
La fiesta de cumpleaños de Liam y Alondra, parecía sacada de un cuento de lujo.
Los enormes jardines de la mansión seguían brillando bajo miles de luces doradas suspendidas entre los árboles, mientras músicos tocaban en vivo cerca de las fuentes iluminadas.
Los niños corrían felices entre inflables gigantes, estaciones de dulces y juegos mecánicos instalados especialmente para la ocasión.
Los gemelos celebraban sus cinco años rodeados de amigos, familiares y prácticamente toda la élite