El rugido del dragón oscuro resonó por todo el valle, llenando el aire con una vibración ominosa que hacía que el suelo temblara bajo los pies de Lucian y su manada. Mientras el dragón dorado luchaba en el cielo, cada golpe de sus colosales alas generaba ráfagas de viento tan poderosas que arrancaban árboles de raíz y levantaban nubes de polvo.
Marcus, con una sonrisa malévola en su rostro, se adelantó, rodeado de una aura de energía oscura. Los hechiceros oscuros, aún canalizando su poder haci