Eldric apareció entre las sombras del bosque, su rostro marcado por la preocupación. Sus pasos eran pesados, como si cada uno llevara consigo el peso de la oscuridad que ahora envolvía el mundo. Lucian y Elena se giraron para enfrentarlo, sus miradas llenas de incertidumbre y temor.
Eldric alzó una mano en un gesto de saludo, pero su expresión era grave.
—Lucian, Elena —dijo con voz ronca—. Me alegra ver que están a salvo, aunque las circunstancias sean tan oscuras. Algo ha cambiado, algo en el