Capítulo 15. Territorio de Leones
FERNANDA
El aterrizaje en el Aeropuerto Internacional de Atenas fue el momento exacto en que la gravedad me recordó que no estaba en un sueño de hadas inducido por el lujo de la cachemira y el caviar del jet privado.
Miré por la ventanilla mientras las pesadas ruedas tocaban la pista con un chirrido firme y definitivo. El sol del Mediterráneo caía con una fuerza cegadora sobre el paisaje, tiñendo el horizonte de un dorado brillante que contrastaba con el azul profundo del mar a lo lejos. Era he