Capítulo 28. Rumbo a la isla de los olivos
FERNANDA
A diferencia de las fatídicas diez horas sobre el Atlántico desde México a Atenas, donde me comí un paquete de frituras en tenis neón sobre la pulcra alfombra de Alexander, este vuelo hacia la Isla de Corfú era un trayecto corto de apenas cuarenta y cinco minutos. Sin embargo, la tensión en el aire se sentía el doble de densa.
Nuevamente estábamos a bordo del impecable jet privado de Vasilakis Group, pero esta vez la cabina ejecutiva no era un campo de batalla en solitario entre el Gen